martes, 2 de febrero de 2016

Aroma a café

Gracias por volver a visitar mi camino. Te agradezco que me recuerdes que aún estoy vivo y tu estés ahi.

En estos momentos, en un perdido garito saboreando el ultimo café. Sólo estoy yo y el silencio.

Hubo quienes me dijeron que llegaría el momento para encontrar la felicidad, que mi amor llegaría cuando menos lo esperara. Que mis deseos se cumplirían.

Cuando la vida ha ido erosionando física y emocionalmente mi ser, me doy cuenta de que esa silenciosa y fiel compañera me acoge y embalsama. Esa inexistente pero muy presente soledad, sólo visible bajo los efectos de la calidez amarga de un café, me muestra el camino a mi destino sin temor, sin esperanza, sin dolor.