domingo, 2 de agosto de 2015

Reencontrar el placer

Periódicamente, buscamos en los recuerdos esas historias inconclusas; en especial a sus protagonistas, con deseo de volver a saborear el placer.

Aunque, en realidad, todas las historias o sucesos en nuestra vida podemos considerarlos inconclusos; hay algunos hechos que nos quedan grabados a fuego. Que nos dejaron esa sensación de... "que hubiera ocurrido si... ?" o ... "me hubiera gustado ... pero no tuve tiempo en ese momento." o... "en aquel momento deseaba mucho... pero no me encontraba en una situación propicia".

Luego pasa un tiempo determinado y se vuelve a repetir ese deseo, ese anhelo, esa pasión. Ya no nos encontramos en el mismo lugar, estamos rodeados de distintos protagonistas y distintas circunstancias, en cambio esa inquietud permanece intacta, incluso con mayor intensidad.

Nuestros sueños se alteran, nuestra percepción de la realidad se ve influenciada, nuestros actos cotidianos cambian... y todo por ese impulso vigoroso que fluye de nuestra alma. Con distintos matices: voluptuoso, apaciguador, reconfortante, sexual, estimulante, caótico, estremecedor, fetichista, complaciente, etc... Puede cambiar el rumbo de nuestra vida en ese momento. Puede que continuemos esa historia donde la dejamos. Lo que es seguro que quedará, gratamente, impresionada nuestra existencia. Creciendo en el camino hacia el placer y la felicidad.

9 comentarios:

  1. no se pueden poner comentarios? o soy muy torpe....

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  2. Claro que si que puedes poner comentarios. Aunque sólo seas la única en ponerlos, son bienvenidos. Gracias.

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  3. Creo que los recuerdos, las historias pasadas al rememorarlas, las acomodamos a nuestro sentir que no siempre es real, a veces es un espejo que manipulamos borrando los rasgos mas dañinos...entonces nos engañamos creyendo que puede convertirse en un nuevo comienzo...Tal vez me equivoco. Besos.

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  4. El riesgo a perder el verdadero sentimiento es cuando lo manipulamos. Es muy tentador hacerlo e intentar utilizar la "electricidad" de esa emoción para impulsar nuevas ilusiones. Adaptarlo a nuestras necesidades actuales, borrar aspectos negativos relacionados con las circunstancias que albergaban esas emociones es simplemente autoengañarse.

    Sencillamente, es cuestión de saborear el placer, sin plantearse otra cosa. Algo así como disfrutar de una puesta de sol sin preguntarse porque estan pintados esos colores en el cielo. Las emociones, los sentimientos no tienen porque explicarse, proceden del alma, no de la mente. Dejemos volar a ese bello pájaro en nuestra imaginación y ,sin más, disfrutemos.

    Besos.

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  5. Aunque sea cierto, que lo debería ser, como actuamos lo contradice. Después de ese primer escalón, de esa contemplación diría que hasta pura, buscamos mas, subir un pequeño peldaño no puede ser peligroso, nos autoconvencemos de que puede ser posible. Ojalá, como escribes, saboreáramos sin cuestionar.

    Un beso. (me encanta el tema)

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  6. Ese es el riesgo. Sin duda, así perdemos ese sentimiento recordado y contemplado. El anhelo, el deseo, tan humano, de atrapar esa sensación en nuestro presente, diluye todo vestigio de ese sentimiento; algo asi ocurre cuando dormidos soñamos y al despertar apenas nos queda la huella de esa emoción, que en breve desaparece.

    Y, a pesar de todo, esto nos muestra que en algún momento creamos esa sensación, tan real e intensa, que podemos recordar y permanece en el almacen de la memoria del alma. Y que, sin lugar a dudas, tenemos esa capacidad de crear nuevos sentimientos que complaceran a nuestra alma. Y que nada, ni nadie podrá negarnos jamás.

    Besos.

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  7. Es que lo terminamos perdiendo, yo no creo que se puedan crear nuevos sentimientos basados en historias que recordamos, no nuevos, no gratificantes porque siempre nos llevarán al mismo punto, aquel que nos dañó o que hizo que por necesidad tuviéramos que cambiar el rumbo.
    Un beso!

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  8. Todo lo terminamos perdiendo, inevitablemente. Sin duda, intentar crear nuevos sentimientos basados en algo o con algun objetivo razonado nos lleva al fracaso. Es una argucia de nuestra mente para intentar cambiar un desenlace del pasado en el presente, y eso es materialmente imposible. Lo que se consigue asi es volver, de forma matematica, a las mismas desagradables conclusiones.

    Otra cosa es desear aquella recordada felicidad, aquella energía, aquel calor que sentimos una vez, pero... sin guión, sin mente, sin razonamientos, permitir sin miedo y con esperanza que la vida nos cambie los personajes, incluso la pelicula, ya que el protagonista seguiremos siendo nosotros.

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  9. Hola, pasaba por aquí y me acordé de ti. ¿Cómo estás? Hace mucho que no dejas olor a café...Besos.

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