domingo, 2 de agosto de 2015

Reencontrar el placer

Periódicamente, buscamos en los recuerdos esas historias inconclusas; en especial a sus protagonistas, con deseo de volver a saborear el placer.

Aunque, en realidad, todas las historias o sucesos en nuestra vida podemos considerarlos inconclusos; hay algunos hechos que nos quedan grabados a fuego. Que nos dejaron esa sensación de... "que hubiera ocurrido si... ?" o ... "me hubiera gustado ... pero no tuve tiempo en ese momento." o... "en aquel momento deseaba mucho... pero no me encontraba en una situación propicia".

Luego pasa un tiempo determinado y se vuelve a repetir ese deseo, ese anhelo, esa pasión. Ya no nos encontramos en el mismo lugar, estamos rodeados de distintos protagonistas y distintas circunstancias, en cambio esa inquietud permanece intacta, incluso con mayor intensidad.

Nuestros sueños se alteran, nuestra percepción de la realidad se ve influenciada, nuestros actos cotidianos cambian... y todo por ese impulso vigoroso que fluye de nuestra alma. Con distintos matices: voluptuoso, apaciguador, reconfortante, sexual, estimulante, caótico, estremecedor, fetichista, complaciente, etc... Puede cambiar el rumbo de nuestra vida en ese momento. Puede que continuemos esa historia donde la dejamos. Lo que es seguro que quedará, gratamente, impresionada nuestra existencia. Creciendo en el camino hacia el placer y la felicidad.