viernes, 30 de enero de 2015

Tu

Aunque nunca pude sentir la seda de tu piel anhelada por mis dedos, el nítido brillo de tus ojos, el fuego de tus labios, la cálidez de tu vientre, el embravecido mar de tu sexo, el dulce aroma a especias de tu pelo, la suave música de tu voz cuando susurras, acompañarás cada día mis sueños hasta aquel del que ya no pueda despertar.

Te quiero.










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