domingo, 13 de septiembre de 2009

Kaori o cuando el destino depende de uno mismo (y 2)

Conociendo mis cualidades intrínsecas como perdedor nato, sólo podia ser la 2º. Si, le dije a Paco que bien, que mejor que le acompañara a casa. La verdad es que me hubiera gustado acompañarle y que nuestra despedida ese día no fuera sencillamente un gesto levantando la cabeza, mientras se alejaba junto a Paco.

Luego regresé al pub, eran las 3 de la madrugada. Susi me ofreció que fuera a discotecas con ella (seguramente se compadeció de mi... no me podia quitar a Kaori de la cabeza) y nos fuimos en su coche.

Y el final de la historia, por decirlo de algún modo, ya que la historia aún continúa, fué, que al poco tiempo, le veo detrás de la barra del bar de Paco.

- Huy, tu por aqui? - le dije muy, pero que muy sorprendido.
- Si, aqui estoy, con Paco - me dijo mientras salia del almacén Paco y se acercaba con una sonrisita a ella y le daba un leve beso en la boca.

No me hizo falta más. Me tomé mi café y aunque realmente no lo sentía así les dije:
- Me alegro, que os vaya bien.

Hoy en día, siguen juntos. Ella se ha cargado unos cuantos kilos encima, Paco está aún más chupado que antes (me refiero a delgado) e incluso más bajito. Tienen tres hijos con rasgos orientales, uno de ellos con el pelo tintado de rubio platino que ofende a la vista.

Nota: Si alguno de los protagonistas de esta historia lo lee, decirle que lo que he escrito lo hice sin ánimo de ofender, sólo por sacar afuera unos sentimientos personales encadenados a mi pasado.

6 comentarios:

  1. Si es increible a veces las cosas que llegamos a decir para no demostrar el dolor que sentimos en nuestro interior. El dolor es intenso por dentro, pero nunca hay que demostrarlo ya que alguna gente aun se alegra de ello. Quizas el destino nos depare un fururo al lado de una persona que nos quiera por el resto de nuestra vida. Pero si es cierto que las cuestiones de amores son muy dolorosas.
    Besos.

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  2. y mí me gustaría saber qué es eso del amor. Porque esta es una historia inconclusa, y quizás son esas las buenas historias de amor, las que nunca son, nunca terminan, con principio y sin final. Si no, que levante la mano el que tenga una de esas del resto de nuestra vida... hasta cuando es el resto de la vida?
    Yo suelo demostrar el dolor de mi interior, digo lo que me pasa, actúo, supongo que así me va... Pero si no lo demostrara, si no actuara en el momento, me iría mejor?
    Creo que a todos nos va como el culo, o no, depende como se mire, si el vaso medio vacío o medio lleno, y qué es esto de la vida, del amor? de qué va?
    La vida creo que está llena de "Kaoris", hay tantas posibilidades donde elegir, por lo menos en algún momento de nuestra vida, lo que parece que perdemos es lo que queremos y después no estamos conformes con lo que elegimos. Si hubiéramos agarrado nuestros "kaoris" a tiempo puede ser que la ilusión creada duraría un tiempo, y después?
    Puede ser que todo está mucho más dentro, dentro, dentro, dentro...

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  3. Susana:

    Si, pero lo más grave del asunto es que sigo actuando igual, seguramente sea masoquismo o idiotez, ¿quien sabe?

    A veces he pensado en manifestar mis deseos pero me he convencido de lo patético que podría resultar... uf.

    Besos.

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  4. Towanda:

    Yo no dije en ningún momento "amor"; porque apenas me dió tiempo a planteármelo, pero es posible, porque yo soy muy enamoradizo a la par que tonto. Y me trago el dolor casi sin darme cuenta, luego los efectos son devastadores.

    Besos.

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  5. Bueno, no pudo ser, mis finales son demasiado caprichosos por lo que veo. Me gusta contestarme yo sola, como ves.

    Besos.

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  6. Ana:

    Jejeje... Bueno, tu final no estaba nada mal, si me conocieras un poco te darías cuenta de lo lejos que están los sueños de mi realidad.

    Besos.

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