jueves, 24 de septiembre de 2009

El abismo

3404B - ©2005 serpiente1966


A veces me llegan a la memoria esos destellos de la infancia y de la juventud perdida. Ese aroma agradable a hierba fresca por la mañana, a palomitas de maíz las tardes de verano, al arroz con acelgas de mi abuela, a calor de chimenea, el tacto de la piel suave, los besos escondidos, las noches de playa, el aroma del mar...

Pero ya no siento lo mismo, todo se ha endurecido, se ha enfriado. Y ese nudo en la garganta, esa eterna angustia dificil de espantar, no hay vuelta atrás, no hay paz ni sosiego. Me convertí en un loco buscador de sensaciones en noches estériles. ¿tendría que mutilar definitivamente mis organos sensoriales? ¿mi mente? ¿mi alma?

¿Sólo es una suplica al viento o el juego de las palabras vacías?

¿A dónde fueron aquellas sensaciones? Porque hoy el abismo que dejaron sólo puede llenarse de frío y dolor.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Idiota

¿Hasta que punto el "exceso" de respeto puede convertirse en falta de cariño?

Anoche me sentí, de nuevo, totalmente idiota. Porque soy consciente de estas cosas, pero una vez más no fuí capaz de solucionarlas. Me veo atormentado por mil excusas ridículas: falta de práctica, frío, se enfadará, calor, vergüenza, miedo, hambre... soy idiota. Después me lamento por no haberlo hecho y me siento realmente mal. ¿Cuantas veces más me va a ocurrir lo mismo? ¿existirá una próxima vez?...

¿En alguna ocasión deseaste, con todo tu corazón, abrazar y besar a alguien y por alguna razón no lo hiciste?

Yo si, porque soy un cortado y un idiota.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Placeres solitarios

Desde el adiós hasta el hola pasan mil años y tu ausencia y mi amarga soledad me arrastran a una vorágine de deseos voluptuosos y placeres solitarios que embargan mi alma. Tu recuerdo se entremezcla con mis sueños más lujuriosos y malditos. Entonces mi perturbada imaginación juega desbocadamente con lo realizable, lo impensable, lo placentero, lo imposible, lo despreciable, sin encontrar destino ni verdad. Terminando cada vez ardiendo mi corazón en el fuego de la pasión más desenfrenada y fundiéndose con tu recuerdo para poseerte eternamente dentro de mi.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Llegando al final...

Las lunas de Julio, las de Agosto y las de Septiembre, los cafés que tu me ofrecías, Led Zeppelin y otros, los senegaleses y sus bolsos, las glorias y las penas, las camisetas mojadas, las fotos a traición, los entendidos y los malentendidos, los bocadillos y las cervezas del J., la profundidad de tu mirada, las peonzas, los diábolos y otros juguetes arrojadizos, las noches con prisas, las notas por Bluetooth, las conversaciones sobre las fuerzas opositoras, sobre bondage, sadomasoquismo, sobre los celos, sobre la dependencia, sobre los ex, sobre tantrismo, sobre paginas web, los chupitos, las verdades, las despedidas, los miedos y sobre todo tu sonrisa...

domingo, 13 de septiembre de 2009

Kaori o cuando el destino depende de uno mismo (y 2)

Conociendo mis cualidades intrínsecas como perdedor nato, sólo podia ser la 2º. Si, le dije a Paco que bien, que mejor que le acompañara a casa. La verdad es que me hubiera gustado acompañarle y que nuestra despedida ese día no fuera sencillamente un gesto levantando la cabeza, mientras se alejaba junto a Paco.

Luego regresé al pub, eran las 3 de la madrugada. Susi me ofreció que fuera a discotecas con ella (seguramente se compadeció de mi... no me podia quitar a Kaori de la cabeza) y nos fuimos en su coche.

Y el final de la historia, por decirlo de algún modo, ya que la historia aún continúa, fué, que al poco tiempo, le veo detrás de la barra del bar de Paco.

- Huy, tu por aqui? - le dije muy, pero que muy sorprendido.
- Si, aqui estoy, con Paco - me dijo mientras salia del almacén Paco y se acercaba con una sonrisita a ella y le daba un leve beso en la boca.

No me hizo falta más. Me tomé mi café y aunque realmente no lo sentía así les dije:
- Me alegro, que os vaya bien.

Hoy en día, siguen juntos. Ella se ha cargado unos cuantos kilos encima, Paco está aún más chupado que antes (me refiero a delgado) e incluso más bajito. Tienen tres hijos con rasgos orientales, uno de ellos con el pelo tintado de rubio platino que ofende a la vista.

Nota: Si alguno de los protagonistas de esta historia lo lee, decirle que lo que he escrito lo hice sin ánimo de ofender, sólo por sacar afuera unos sentimientos personales encadenados a mi pasado.

Kaori o cuando el destino depende de uno mismo

Aquella noche de verano del 88, cuando terminaba de trabajar a eso de las 10 de la noche, sólo me quedaban ganas de irme a "Contacto" (un pub cerca de casa) a echar unas partiditas de billar con Susi (la dueña del garito) y de paso unas cervezas negras o algo tropical, según.

Todo iba según lo previsto, como otras tantas veces. Me quedé un rato jugando sólo ya que ella salía a atender a los clientes que comenzaban a llegar a por sus copas. Pero.... un lenguaje ininteligible que procedía de algún lugar de la segunda altura, donde están la barra y las mesas.

- Me parece que hay alguna que está borracha. Alguna "guiri", pobrecilla. - me dije mientras me bebía el último trago de cerveza.

De repente escuché un siseo...

- Ssssssssssssssssss...... Sssssss........

- Seguramente será el barril de cerveza que pierde gas - me dije.

Y uahhh!!!!! veo una mano que se descuelga a través de las plantas de plástico que dividen las dos alturas. y a continuación una bello rostro oriental aparece entre el plastificado follaje.

- Hol - l - laaaa... - me dice cerrando sus rasgados ojos y con una sonrisa borrachina en sus labios.

Uf. dejé el billar y subí, no fuera a caerse al piso del billar.

- ¿qué te pasa? ¿estás borracha? - le pregunté a la japonesa (luego me di cuenta de lo idiotas que fueron esas dos preguntas)

- Ji ji ji,... - esa fue su respuesta.

Nunca antes habia visto a una japonesa borracha. Estuve intentando averiguar algo de ella, aunque las cervezas cada vez me pesaban más. Se llamaba Kaori, sus padres habian venido de Japón a vivir a Valencia por cuestiones de trabajo.

4 cafés después...

Ella decía que estaba harta, que no tenia amigos... etc... La verdad es que era una chica muy bella y no pude resistirme a decirselo, no siendo muy propio de mi (normalmente soy muy tímido). Si hubiera tenido en ese momento la cámara hubiera tirado 4 carretes para capturar esa sonrisa que me regaló envuelta en ese ambiente, compensando mi vergüenza algo aligerada con alcohol y cafés. Ahora me arrepiento de no haberle hecho aquellas fotos. Siempre me pasa y me machaca en la cabeza esa frasecita que no se quien me la dijo (Las mejores fotos son aquellas que no pudieron hacerse).

Ella queria venirse conmigo después de haberse recuperado un poco. Ese día no lo dudé ni un sólo momento, es más me apetecia mucho estar con ella, no se por qué (las cervezas, estaba borracha, era japonesa, estaba solo... no sé).

En ese momento, Paquito se cruzó por nuestro camino.

- Hola Paco, ¿como estás? ¿ya para casa? - le dije con la idea de saludo breve y despedida.

- Hola Juan, si.. para casa - me dijo mientras observaba a Kaori con cara de preocupación.

- ¿no se encuentra bien? ¿quieres que te lleve a tu casa? ¿vives cerca? - dijo Paco deslizando su brazo por la cintura de la oriental.

En ese momento, se cruzaron por mi mente varias ideas que posiblemente hubieran cambiado el destino de los tres.

- Quitar diplomáticamente el brazo de Paco de su cintura y haberle dicho: No te preocupes , ya la llevo yo.

- Decirle a Paco: Bueno, si tu le llevas a casa ya estoy más tranquilo. Hasta mañana.

- Pegarle un guantazo a Paco (debido a la sobrecarga laboral y personal que llevaba yo) y decirle ¿de que vas?.

Podría decir lo que hice, pero ya que alguien (lo dudo) puede leer esta entrada y me he extendido tanto. ¿Que crees que hice? ¿Tu que hubieras hecho?

Todavía veo a Kaori, en la próxima entrada os diré que ocurrió y que ocurre hoy con ella.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Ojalá pudiera...

...atrapar cada uno de los instantes que vivimos juntos y guardarlos en una botellita para revivirlos dentro de mi áspera soledad. Además, dentro de poco ya no volveremos a vernos nunca más. Siento que nuestras despedidas son cada vez más largas y ...difíciles.

Antes estaba solo, se disolvieron en el tiempo y el espacio unos cuantos trozos de mi corazón junto a mis temores. Pensaba que tenia todo controlado hasta que apareciste. Pero ahora vuelvo a tener miedo, algo está ocurriendo y me resisto a aceptarlo.

Besos.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Tascas


Hace poco pasé por la zona donde estaban las "tascas", sólo por recordar el sabor de su aire. Ya no quedaba rastro de aquellos 80. La destrucción de aquellas callejas adoquinadas, sepultadas por grises baldosas de cemento cuadriculado y frío.

Una sensación cálida me trajo ese rancio portero que salía a la calle Conde Montornés, con ropa de posguerra y olor a alcohol de romero, fumándose un puro "caliqueño".

Ni una tasca, ni un miserable garito, sólo sobrevive el viejo tapicero que terminará sus dias cosiendo terciopelos rotos a cuatro ancianas que su falta de movilidad les impide escapar de allí.

Suspirando por mi vida pasada, quizás soñando, refugiado en los colores y la música de noches ¿mágicas?... aún escucho el eco de mi moto por los callejones, las risas en los bares de lesbianas y el humo de marihuana flotando sobre las farolas.

martes, 8 de septiembre de 2009

Perlas para los cerdos

Intentamos conocer a la gente por lo que dicen o escriben, lo que hacen, lo que podemos captar con nuestros sentidos físicos: vista, oido, olfato, tacto.; para luego elaborar en nuestra mente "la imagen de esa persona", claro según nosotros, es la realidad para nosotros. Y no podemos tener otra.

Aunque esa "imagen" aún se puede distorsionar más por nuestros criterios intelectuales, deducciones lógicas, complejos psicológicos, filias y fobias de toda especie, en definitiva "trabas mentales" que nos impiden ver menos borrosa la realidad de esa persona; aunque no nos dejemos influenciar por todo eso, nunca la veremos con nuestros sentidos como es verdaderamente.

Yo, personalmente, soy un auténtico desastre. Es posible que sea una de las mayores razones por las que no tengo amigos. Desgraciadamente, mis intentos de dejar de ser así, sólo me conduzcan a ser aún más idiota. No me siento nada bien siendo un cerdo al que no dejan de echarle perlas.

Ruego disculpas y agradezco tu comprensión. Te quiero.

¿por qué cuando crees que existe la felicidad viene alguien y te convence de lo contrario?

¿alguna vez has contado todas las estrellas que hay en el cielo?

domingo, 6 de septiembre de 2009

Hoy de madrugada...

Una noche con luna llena, la 1:30 a.m, argentinos con prisa y un partido de futbol a las 2:00 a.m, un bocadillo con contenido indefinido, dos o tres cervezas o más cervezas, un paseo a la orilla del mar, una mujer con un lenguaje indescifrable, una sonrisa, una camiseta a rayas, un beso con sabor a arena, cuatro olas espumosas, un caramelo de café, un kilo de arena y doscientos gramos de gravilla, dos sonrisas, unos ojos cerrados, un bikini enterrado, un abrazo, cuatrocientos cincuenta y seis besos, supuesto final del partido, tres tablas de ejercicios placenteros sobre la arena, ciento treinta besos, doscientos sesenta y dos metros de caricias, cinco tablas de ejercicios placenteros bajo el agua, dos o tres litros de agua salada, ciento sesenta y siete besos, unas gafas dentro de un bañador mojado, doce sonrisas, ochenta palabras desconocidas, tres o cuatro palabras mías sin demasiado sentido, cuarenta y cinco sonrisas, ochenta y siete besos, mil seiscientas cincuenta y nueve olas espumosas, luz de amanecer...

Buenos días.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Hace tanto tiempo...

Una de la sesión con Pa - ©2005 serpiente1966.

...que ya ni sé como coger la cámara.

Buenas tardes.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Mi propia conclusión

Y ahora me vuelvo a preguntar: ¿De que sirve hablar si al final las palabras se las lleva el viento? ¿De que sirve caminar si luego tienes que regresar sobre tus propios pasos, tarde o temprano? ¿De que sirve desear si jamás será satisfecho dicho deseo?

Me siento cansado, acalorado, ese fuego que me está consumiendo. Devora cada destello de cordura. Y me doy cuenta de que mi vida hasta el momento ha sido una patética secuencia de despropósitos.

Podía haber bebido menos café. Podía haber besado a aquella chica. Podía haberme ido cuando aún no era demasiado tarde. Podía haber aceptado aquella cita. Podía haber dicho o por lo menos manifestado aquello que sentía... Pero no, no lo hice, nada hice, por miedo, vergüenza, lógica... No sé, que importa y lo que es peor... a quien le importa realmente.

Asi que aquí estoy, el mismo tipo pero más idiota cada dia que pasa.

Buenas tardes. Besos.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Ya hace dos años...

que me fuí de Valencia, la tierra que me vió nacer. Solo añoro las luces de sus atardeceres, sus barrios antigüos y mis lujuriosas noches a la luna. Me defraudaron sus habitantes, a pesar de toda la gente que llegué a conocer, jamás tuve un solo amigo en quien confiar. Podría hasta clasificar la lista de “conocidos” por sus propios intereses. Gente a la que solo se le podía llamar para ciertas “actividades” o “temas”, y me tragué todas las lágrimas que al final me envenenaron.

Grandes desengaños y vacíos que arrastré por sus calles. Siempre desiertas y torturado por el eco de los desesperados latidos de mi corazón. Mi alma se pudre en este burdel que, al parecer, siempre fue ajeno. Mis recuerdos ya se convierten en fuegos fatuos que solo acompañan a sueños muertos que no calientan mi soledad. Una familia a la que olvidar, unos amigos que nunca existieron y mis huellas borrándose definitivamente por la brisa de la playa tras de mi.

Y como decía uno de mis antigüos compañeros de trabajo, gran poeta: Iros a tomar por el culo!

Gente en Valencia - ©2007 serpiente1966

Algo para tener bien presente

"Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo".

Proverbio árabe.

martes, 1 de septiembre de 2009

Serpiente...


"Agua en la noche, serpiente indecisa,
silbo menor y rumbo ignorado:
¿Qué día nieve, qué día mar? Dime.
¿Qué día nube, eco
de ti y cauce seco?
Dime.
—No lo diré: entre tus labios me tienes,
beso te doy, pero no claridades.
Que compasiones nocturnas te basten
y lo demás a las sombras
déjaselo, porque yo he sido hecha
para la sed de los labios que nunca preguntan."

Pedro Salinas, 1.923

Sin comentarios - ©2009 serpiente1966