lunes, 31 de agosto de 2009

El último viaje

Regreso por última vez por la sombría carretera, mientras serpentean las líneas escritas sobre el asfalto de mi mente. El aire se va haciendo cada vez más frío y tu ya no estás.

Siento cada vez más cercana la estable inestabilidad de mi vida. Una vida no buscada, no deseada, dentro de la que me sentiré de nuevo atrapado. Encerrando mi alma en el pozo de la inexistencia, del anonimato, de la iniquidad. Asi permaneceré hasta... ¿el final? Y volveré a lamentarme de lo que pudo suceder pero nunca ocurrió. Y recordaré el final de Casablanca y me consolaré como un tonto.

Siempre nos quedará París...

sábado, 29 de agosto de 2009

Sin palabras

Esta noche supongo que soñaste, yo también...

te veo, te acercas, me sonries, te escapas, te persigo, tropiezo y me caigo, te ries, te guiño un ojo, parpadeas, te abrazo, inclinas el cuello, te beso, te vuelves a escapar, te cojo por la cintura, me das una patada, te ries, te escapas, te miro, te paras, me acerco despacio, te quito la camisa, acaricio tu espalda, la beso, te vuelves hacia mi, me miras, te miro...

miércoles, 26 de agosto de 2009

Desgarrándome por dentro

Es el deseo que hunde sus garras en mi pecho
como una bestia en celo.

Que penetra, me abandona y me hace odiar el aire que respiro
anhelando tu aliento y la lúbrica húmedad de tu boca.

Es el que me atrapa, envenena mis venas,
humilla mis sentidos, golpea mi mente,
acalla mis delirios, abrasa mis instintos,
y me va matando lenta y dulcemente.

El demonio de la mente

Cuando mis sentimientos afloran, cuando deseos e ilusiones tratan de abrirse paso hacia el mundo de lo físico, de lo realizable, intento no pensar demasiado. Sé que todo ese castillo de naipes se puede venir abajo en cualquier momento, incluso antes de haber comenzado. Por eso la lógica siempre me produjo angustia y una gran preocupación.

Es el demonio de la mente
el que sabe cuando te mienten y te lo dice,
el que sospecha, calibra, sopesa, compara,
el que urde traiciones, el que maneja los hilos,
el que te demuestra lo estúpido y patético que eres,
el que planea tu futuro y te recuerda el pasado,
el que dice: Nunca debiste llamar, nunca debiste mirar...
y luego te demuestra que estuvo en lo cierto.

No encuentro el pensar puro, el elevado... quizás no exista, solo sea una patraña más de este demonio que atenaza mis sentidos.

lunes, 24 de agosto de 2009

Luz de gas

Me encantan tus juegos y perderlos para perderme en el fondo de tu mirada. ;)

(Recuerdos del 29 de Abril del 2.005)

0:30 am. A toda velocidad por la Avenida de Aragón, con las ventanillas bajadas, el viento húmedo y fresco zumbaba en los marcos de las ventanillas. Los coches metalizados pugnaban sobre el asfalto, desgarrando huellas lujuriosamente. Atravieso la Avenida del Marqués del Turia, los nerviados troncos del camino apagan el aire y el sonido.

Luz de gas que viste a la gente que sale de antros y abrevaderos, rostros de cera, carne ávida de placeres, trajes de seda, zapatos de charol. Mis retinas se acristalan, se quiebran en el fondo del laberinto, me pierdo, no siento, no respiro, mi garganta se seca, la noche me envuelve, no hay nadie, no estoy... me deslizo impulsivamente por las calles desnudas.

sábado, 22 de agosto de 2009

Dejadme

Dejadme gritar
cuando quiera arrancar
de mi alma
esta angustia.

Dejadme volar
cuando quiera bailar
con las nubes y los pájaros.

Dejadme llorar
cuando este viviendo
mis días más grises.

Dejadme soñar
cuando te imagine
entre mis brazos.

Dejadme reir
cuando juegue
con mis historias cotidianas.

Dejadme amar
cuando esté contigo
besando tus labios.

Dejadme morir
cuando mi tiempo se agote
y de mis labios salga
tu nombre.

Te quiero.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Una hora para un café

(Recuerdos del 15 de Junio del 2.002)

- Carvallo!! un café por favor.

Él sabe como me gusta, palanca, limpieza... recarga y comprime tres veces, bien apretado. Ajusta en la tercera salida, la que tiene la goma nueva. Deja que salga despacito.

El agua arde dentro del cabezal metálico y comienzan a salir las primeras gotas del negro amargo. Luego, un pequeño chorrito que se curva y finalmente gotea dentro de la taza. Vuelve a gotear y se va densificando, cada vez más lentamente. Surge la espuma cremosa con los últimos vapores. Cada vez se hace más intenso el aroma del excitante compañero de tardes y amaneceres. Muere la última gota y me acerca el líquido placer.

Dejo que dibuje la crema, en la superficie, olas y dunas color ocre, tierra y oro. Un sorbo: un destello, otro sorbo: un deseo, un trago quemando mi garganta: una sensación estimulante.

Acaricio la taza y observo la vida del preciado líquido, con matices del negro al marrón más claro, incluso rojizos.

Bebo y noto su amargo sabor en la garganta, su fuego y el aroma como a canela y clavo.

Hasta la próxima. Sabes que volveré a dejarme seducir por ti.

sábado, 15 de agosto de 2009

El amor y el tiempo

Existen dos conceptos del amor, de la palabra que expresa ese sentimiento. El amor temporal u horizontal y el eterno o vertical.

El corazón desea lo imperecedero, ahí la idea de permanencia está mal interpretada por la mente. Pero es lógico puesto que solo conocemos el plano horizontal o la dimensión tiempo con nuestros sentidos. Dentro de esa dimensión hay sólo dos posibilidades: Algo es instantáneo o es permanente. Lo permanente no es otra cosa que muchos instantes de tiempo sucesivamente; pero también empieza y termina. Lo permanente no es eterno. Nada puede ser eterno en la dimensión tiempo. Lo que nace en el tiempo muere en el tiempo. Si hay un principio, hay un fin.

Si ese amor tiene un comienzo en cierto momento en el tiempo, transcurriendo uno o más instantes. Entonces se acaba cuando se terminan esos instantes. Termina más tarde o más temprano. Si es uno o pocos instantes lo llamas instantáneo; si tarda más instantes de tiempo en llegar a su fin, lo llamas permanente. Pero esa permanencia no satisface al corazón, porque el corazón desea lo que no acaba nunca, lo que es para siempre.

Como ya dije en algunas ocasiones, la mente no puede saber nada sobre la eternidad porque solo y exclusivamente se basa en conceptos “demostrables”, palpables para nuestros sentidos físicos. El corazón añora lo eterno, los deseos del corazón sobrepasan la razón y los conceptos. La mente se dedica a intentar razonar lo irrazonable, los deseos y anhelos del corazón, lo que solo se puede sentir con el corazón. La mente sólo puede reconocer un amor vivido durante muy poco tiempo, o durante un poco más de tiempo. Pero aunque el amor se viva durante más tiempo, el temor a que se acabe siempre estará ahí. Y es lógico; se va a terminar. Realmente, durará más si no lo razonas con la mente. Te llevará más tiempo darte cuenta de la fragilidad de ese amor. Si lo razona tu mente se terminará enseguida porque nos convencerá de la fragilidad de ese amor con todos esos conceptos preconcebidos generados en el pasado por la misma mente.

Cuanto más razone una persona, más corta será la duración de su amor, del amor tal y como lo conoce. La mente nos convence de los puntos negativos de la relación amorosa: el aburrimiento, el hastío, los celos, etc... y decide finalizar.

Pero la mente puede terminar una cosa e inmediatamente sustituirla por otro objetivo, una y otra vez. La mente nunca aprende, solo se dedica a ir generando planteamientos y posibles soluciones, para mantenernos ocupados y ganar poder sobre nuestro libre albedrío. La mente se ha hecho tan poderosa que nada de lo que surge del corazón llega al ser de cada persona, sin que ella lo interprete y canalice en su propio beneficio a costa del sufrimiento del corazón.

El corazón desea un amor incombustible, eterno, incondicional, impalpable pero real en una dimensión vertical. El amor que surge del no-pensamiento, de lo más profundo del alma y del Universo. No es un amor que surge de la mente, un fenómeno mental, no es un proceso fisiológico, ni biológico porque no es eterno, no tiene la consistencia que desea el corazón.

No existe el tiempo cuando existe ese amor vertical, ni pasado, ni futuro, solo un eterno presente. Cuando dos personas se aman en la dimensión tiempo, están realmente ilusionados y no piensan en la duración de su amor. Cuando se acaban de enamorar creen que van a estar juntos para siempre. Pero con el paso del implacable tiempo y ese amor empieza a sucumbir, la mente nos intenta convencer para salvarlo, para hacerlo eterno, para que no nos fijemos en las fisuras, para taparlo. Aunque también puede intentar convencernos de lo opuesto: Déjalo ya, no ves que no te hace caso, etc... Las posibles soluciones de la mente, las que nos van entreteniendo toda la vida y ahogando los deseos de nuestro corazón con su consiguiente dolor psicológico.

Cuando hayamos conseguido no-pensar, dejar todos esos conceptos, problemas, soluciones, planteamientos, etc... en definitiva, esa verborrea mental que no entiende de sentimientos, solo entonces aflorará desde lo más íntimo de nuestra alma el auténtico amor.

(para tí, querida S.)

Música: Seven Seconds - Youssou N'Dour & Neneh Cherry

miércoles, 12 de agosto de 2009

Concupiscencia

Shhh... Silencio. Puedes fijarte como entretejen las sombras de la noche tus deseos más inconfesables. Devorando cada uno de tus sentidos transformándolos en órganos de concupiscente disfrute. Todos duermen y estamos solos. Tú y yo. Si,... estoy contigo porque tu me estas leyendo.

Y como una brisa siento el roce de tus labios sobre los míos. El agitado palpitar de tu corazón tratan mis manos de sentir sobre tu pecho, para luego recorrer con mis dedos el paraíso infinito de tu cuerpo dibujando sinuosos senderos, estremeciéndote a cada paso. Atravesando montañas y valles rebosantes de excitantes sensaciones. Esas que me provocan, incitando mi ansia por ti. Buscando aplacarla deslizando mi boca por tu cuello, tu pecho besandolo con fruición, desesperadamente, mordisqueando y bebiendo el néctar de tu piel.

Apasionadamente gozar del más dulce manantial de mis deseos prohibidos; ese que tu posees y yo anhelo. Y perdernos, desaparecer una y otra vez en nosotros mismos. Y permanecer en tí, porque te penetraré llenándote de cálido placer cada vez que tu quieras.

Besos.

Música: Feeling Good - Nina Simone

jueves, 6 de agosto de 2009

¿Sabes?

...aunque sabes que te deseo,
no sabes que me dejas un halo de dulzura.

Sabes que me gustas,
no sabes que sueño contigo.

Sabes que me haces reir,
no sabes que lloro pensando en ti.

Sabes que te observaba,
no sabes que mis noches ahora son más tristes.

Sabes que posiblemente nunca nos conoceremos bien,
no sabes que clavaste una daga en mi corazón.

Sabes que soy cobarde,
no sabes que moriria por tu amor.

Sabes que me refiero a tí
y quiero que sepas todo lo que no sabías,
aunque yo creo que tu ya lo supiste desde el principio.

Yo sé que TE QUIERO y soy feliz,
pero prefiero no saber si tu me quieres,
sencillamente...
quiéreme.

Puesta de sol - ©2009 serpiente1966