viernes, 24 de julio de 2009

¿Dónde estás, tesoro?

¿Sabes cuantas veces me he hecho esa pregunta? A veces, más espaciadamente... incluso suspirando. Otras, rápida y agitadamente. En otras ocasiones, gritando desesperadamente al vacío, pero siempre esa misma pregunta.

Es como un repicar sobre mi corazón, como un puñal que primero pincha levemente pero luego clava y desgarra. Es como haber perdido algo sin tan siquiera haberlo encontrado. Como un bello sueño que ya no puedes recuperar. Como la miel en los labios... y sin embargo puede que estés ahí.

Sí, hasta puedo percibir el aroma de tu piel y el palpitar de tu corazón... pero ¿donde estás, tesoro?

Besos.

1 comentario:

  1. Cuando continuarás con este diario? Tengo curiosidad...

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