viernes, 31 de julio de 2009

Recogiendo los pedazos


Recuerdo el aroma a madera de pino, a hierba, a tierra de aquellas noches tibias de primavera. Ya se desvanecieron en el vacío aquellas voluptuosas sombras de medianoche, esas que espolearon mis deseos estremeciendo todo mi ser. Y devoró el silencio de tu memoria, como una fiera hambrienta de olvido y mentiras, aquellos palpitantes sentimientos bañados de lágrimas y placeres infinitos. ¿Que son los sueños sino partes del alma que pueden acuchillarse a voluntad? ...

Y a pesar de ello, yo, como un idiota sigo recogiendo los pedazos y recordando para olvidarme de mi soledad.



The Lovers - Jan Saudek 1987

viernes, 24 de julio de 2009

¿Dónde estás, tesoro?

¿Sabes cuantas veces me he hecho esa pregunta? A veces, más espaciadamente... incluso suspirando. Otras, rápida y agitadamente. En otras ocasiones, gritando desesperadamente al vacío, pero siempre esa misma pregunta.

Es como un repicar sobre mi corazón, como un puñal que primero pincha levemente pero luego clava y desgarra. Es como haber perdido algo sin tan siquiera haberlo encontrado. Como un bello sueño que ya no puedes recuperar. Como la miel en los labios... y sin embargo puede que estés ahí.

Sí, hasta puedo percibir el aroma de tu piel y el palpitar de tu corazón... pero ¿donde estás, tesoro?

Besos.

martes, 21 de julio de 2009

Black Hole Sun - Chris Cornell



Si quieres la letra... y cantarla.

http://www.youtube.com/watch?v=Oir-2UzFuyc

Y dejar que las cosas que tengan que ocurrir... ocurran

viernes, 10 de julio de 2009

Exclusivamente para ti

Es posible que yo no sea importante para ti, que solo sea un sueño o tal vez ni tan siquiera eso. Porque solo puedes leer una líneas desgranadas de una posible oscura existencia, una ansiedad imaginaria, un deseo insatisfecho de algún fuego fatuo, quizás un mensaje en una botella...

Aún asi, quiero que sepas que sigo aquí esperando, pensando en ti, puede que ni te des por aludida, ni sospeches que este post va dirigido a ti. Ahora incluso estés preguntándote si eres tu a quien escribo, si realmente nos hemos conocido tanto como para ser receptora de esto, si ocurrió algo. Nada de todo eso es relevante, sólo escucha a tu corazón.

De algo que puedes estar segura es que en este momento siento como lees estas líneas y no dudes que cuando te acuestes estaré ahí contigo dándote ese cálido beso de buenas noches con todo mi cariño.

Te quiero.

Pasiones

Aquellas noches tempestuosas donde agonizaron los sueños. Piel sin caricias, boca sin aliento, alma encerrada en la prisión de una vida desierta.

Sólo quedaron retazos del pasado, ráfagas de sensaciones cálidas que el viento del olvido arrastrará para siempre.

Y el rumor de las olas burbujeando en mi memoria, recuerdos salobres, días soleados y noches de luna, brisa de mar que eriza mis sentidos. Sombras de palmera, tardes tórridas eternas, de siesta, de pasiones...

Y aun te digo: Ven conmigo.


Pasionaria (Altea) - ©2009 serpiente1966

jueves, 9 de julio de 2009

Dulce locura

Además de saberlo hace tiempo, ya me lo tuvieron que recordar. Este tipo de cosas revuelven mucho todo lo que acarreamos dentro. No quise hacer caso, elegí experimentarlo y asumir todas las consecuencias. Pero hay algo que puede más que mi miedo a la locura y es mi inquietud por conocer ese lado inexplorado, sombrío, esa cara oculta, ese mundo de posible no-retorno, o de éxtasis infinito.

Hay algo que me empuja a vivenciar eso, y he de hacerlo en esta vida ya que cuando muera no podré. Y aunque hay personas encantadoras que han seguido esa parte de mi vida, por lo que he escrito desde hace unos años por estos lugares, me encuentro terriblemente solo.

E irremediablemente continúo desgranando mis pasos por callejones donde se desvanecen los colores. Donde se esconde el sonido de los deseos y la soledad más angustiante. Mundo que está dentro de este, donde habitan las sensaciones y los sueños perdidos. Donde el dolor del pasado dejó el lugar a los recuerdos con aroma a café y madera vieja. Donde labraron surcos en las calzadas de adoquines, las cadenas de nuestro destino...