viernes, 5 de agosto de 2016

Como una nebulosa

A pesar de mis esfuerzos, las conclusiones de mi vida son un estrepitoso fracaso. Y porque en este medio no voy a publicar detalles para que puedas verificar que es bien cierto.

Si que destacaría a todas aquellas personas que pasaron por mi vida y con buenas intenciones intentaron apoyarme, lo cual agradezco profundamente.

Otros porque "me apreciaban" no quisieron saber más de mi, otros porque me "ignoraban" hicieron lo mismo y me pregunto ¿Quien decía la verdad? Otros "me odiaban" y me atosigaron por "mi bien". Había hasta quien deseaba mi muerte y aunque estoy haciendo lo posible porque sea lo más tarde posible, aun se van a salir con la suya.

Ah si, es verdad, cierto que antes cuando alguien se sentaba conmigo a tomar un café le llego a coger cariño, pero siempre con respeto. No suele sentarse conmigo nadie a hablar conmigo y yo siempre he estado muy necesitado de cariño.

Analizando esto, si que es cierto que mis padres nunca manifestaron cariño hacia mi. Es raro, comparando con el resto de padres, pero ellos jamás reconocieron mis éxitos en la escuela o en otras cosas. Cualquier cosa ha sido un constante desprecio.¿Sera la razón de mi fracaso? ¿Fui un error? ¿En la naturaleza ya habría sucumbido? y la eterna pregunta ¿Por qué?

¿Por que cuando quise amar solo encontré desprecio y olvido?
¿Por que cuando quise apoyar solo encontré silencio?
¿Por que cuando quise amistad solo encontré "ahora no"?
¿Por que he de pagar este karma?
¿De que soy culpable? ¿De seguir vivo?

Ojala hubiera sabido utilizar aquella varita mágica que me dio una excelente persona en aquella playa.

Entonces fluyeron tantos sueños, tantas ilusiones, tantas cosas que hacer y disfrutar... pero con el paso del tiempo y los kilómetros del camino se va diluyendo, todo va siendo más denso, aquellas personas fueron dejando un vacío en mi alma, todos esos sueños e ilusiones se transforman en monstruos que van devorándome y la soledad se va haciendo más árida y dolorosa.

Solo es cuestión de tiempo o de una loca decisión para desaparecer cual nebulosa.

Definicion de nebulosa:

Masa de materia cósmica celeste, difusa y luminosa, que tiene aspecto de nube. "mediante el estudio espectroscópico de la radiación que emiten ciertas lejanísimas nebulosas, el astrónomo Hubble pudo concluir que esas nebulosas se apartan cada vez más del observador"

martes, 2 de febrero de 2016

Aroma a café

Gracias por volver a visitar mi camino. Te agradezco que me recuerdes que aún estoy vivo y tu estés ahi.

En estos momentos, en un perdido garito saboreando el ultimo café. Sólo estoy yo y el silencio.

Hubo quienes me dijeron que llegaría el momento para encontrar la felicidad, que mi amor llegaría cuando menos lo esperara. Que mis deseos se cumplirían.

Cuando la vida ha ido erosionando física y emocionalmente mi ser, me doy cuenta de que esa silenciosa y fiel compañera me acoge y embalsama. Esa inexistente pero muy presente soledad, sólo visible bajo los efectos de la calidez amarga de un café, me muestra el camino a mi destino sin temor, sin esperanza, sin dolor.



domingo, 2 de agosto de 2015

Reencontrar el placer

Periódicamente, buscamos en los recuerdos esas historias inconclusas; en especial a sus protagonistas, con deseo de volver a saborear el placer.

Aunque, en realidad, todas las historias o sucesos en nuestra vida podemos considerarlos inconclusos; hay algunos hechos que nos quedan grabados a fuego. Que nos dejaron esa sensación de... "que hubiera ocurrido si... ?" o ... "me hubiera gustado ... pero no tuve tiempo en ese momento." o... "en aquel momento deseaba mucho... pero no me encontraba en una situación propicia".

Luego pasa un tiempo determinado y se vuelve a repetir ese deseo, ese anhelo, esa pasión. Ya no nos encontramos en el mismo lugar, estamos rodeados de distintos protagonistas y distintas circunstancias, en cambio esa inquietud permanece intacta, incluso con mayor intensidad.

Nuestros sueños se alteran, nuestra percepción de la realidad se ve influenciada, nuestros actos cotidianos cambian... y todo por ese impulso vigoroso que fluye de nuestra alma. Con distintos matices: voluptuoso, apaciguador, reconfortante, sexual, estimulante, caótico, estremecedor, fetichista, complaciente, etc... Puede cambiar el rumbo de nuestra vida en ese momento. Puede que continuemos esa historia donde la dejamos. Lo que es seguro que quedará, gratamente, impresionada nuestra existencia. Creciendo en el camino hacia el placer y la felicidad.

lunes, 27 de julio de 2015

El Miedo

“Si sientes miedo, sientes miedo. ¿Para qué convertir el asunto en un problema? Reconoce que tienes miedo, al igual que posees dos manos. ¿Para qué crear un problema? Es como si te preguntaras por qué tienes una nariz, en lugar de dos.

El miedo está allí y lo único que debes hacer es tomar nota y aceptarlo. Acéptalo y no te preocupes. Verás que súbitamente desaparece.

Esa es la alquimia interior: los problemas desaparecen tan pronto como se aceptan, pero se agrandan y complican cuando se entra en conflicto con ellos. Claro que hay sufrimiento y con él viene el miedo. Pero acéptalo porque no hay nada que puedas hacer al respecto. No pienses que estoy hablando de pesimismo al decir que no puedes hacer nada al respecto. Cuando digo que no hay nada que puedas hacer, te estoy dando la clave para solucionar el problema.

El sufrimiento es parte de la vida y del crecimiento, y no hay nada de malo en él. El sufrimiento se convierte en algo malo solamente cuando es destructivo, y no se utiliza para crear; el sufrimiento se convierte en algo malo solamente cuando la persona sufre y no aprende nada de su sufrimiento. Yo quiero decirles que cuando el sufrimiento deja lecciones es una fuerza creadora.

La oscuridad es bella cuando insinúa la pronta aparición del alba; la oscuridad es peligrosa cuando es interminable y no insinúa un amanecer. Es peligrosa cuando sencillamente se perpetúa y la persona continúa moviéndose como autómata en la rutina de su círculo vicioso. Esto te puede suceder si no estás alerta: por querer salir de un sufrimiento, terminas creando otro, y para escapar de ese creas otro, y luego otro, y así sucesivamente. Y todos esos sufrimientos que no has vivido continúan aguardándote. Han escapado, sí, pero simplemente para caer en otro sufrimiento, porque la misma mente que creó el primer sufrimiento, crea también los siguientes. El sufrimiento siempre estará ahí porque es una creación de la mente.

Acepta el sufrimiento y atraviésalo; no escapes. Es una dimensión completamente diferente en la cual debes trabajar.

El sufrimiento está ahí; sal a su encuentro, atraviésalo. El sufrimiento estará ahí, de modo que acéptalo. ¿Qué temblarás? ¡Entonces tiembla! ¿Para qué fingir que no tiemblas, que no sientes miedo? Si eres cobarde, pues acéptalo.

Todas las personas son cobardes. Aquellas a quienes llamamos valientes solamente están fingiendo porque muy en el fondo son tan cobardes como el resto del mundo. En efecto, son quizá más cobardes porque para crear su cobardía se han fabricado una máscara de bravura y tratan de actuar de tal manera que nadie piense que son cobardes. Su bravura es apenas una fachada.

¿Cómo podemos ser valientes? La muerte está ahí. ¿Cómo podemos ser valientes si somos apenas hojas sacudidas por el viento? ¿Cómo podría no temblar una hoja? Cuando el viento sopla, la hoja se estremece. Pero nunca acusamos a la hoja de cobarde. Sólo sabemos que está viva. Así, cuando tiemblas y el miedo se apodera de ti, eres como una hoja al viento -¡hermoso! ¿Para qué formar un problema de ello?

Pero la sociedad todo lo ha convertido en problema.

Cuando un niño siente miedo de la oscuridad le decimos: “No tengas miedo, sé valiente”. ¿Por qué? El niño es inocente; es natural que sienta miedo en la oscuridad. Pero lo obligamos a ser valiente y a esforzarse por serlo. Entonces, se llena de tensión y se limita a soportar la oscuridad; todo su ser está tenso y listo para temblar, pero el niño se reprime. Ese temblor reprimido lo perseguirá durante toda la vida. Habría estado bien temblar en la oscuridad; no habría nada de malo en ello. Habría estado bien llorar y correr y refugiarse en los brazos de sus padres, no había nada de malo en ello.

Ese niño habría salido de la oscuridad con mayor experiencia y mayor conocimiento. Después de temblar y sollozar en la oscuridad se habría dado cuenta de que en realidad no había nada que temer. Al reprimirlo, nunca logras experimentar el fenómeno en su totalidad y no extrae de él lección alguna.

La sabiduría viene con el sufrimiento, a través de la aceptación. Cualquiera que sea la situación, siéntete a gusto en ella…

¡Eres hermoso! Acéptalo y, no importa lo que suceda, permite que pase y vive la situación.

El sufrimiento no tarda en convertirse en aprendizaje, en cuyo caso se convierte en una fuerza creadora.

El miedo te dejará intrepidez y la ira te dejará compasión. Al comprender el odio, nacerá en ti el amor.

Pero eso no sucede creando un conflicto, sino viviendo con la consciencia alerta.

Acepta y atraviesa la situación”


Osho



miércoles, 25 de marzo de 2015

El dolor

Ya pasó el momento en el que el dolor físico se hizo tan profundo como para desear la muerte. Y comienzas a jugar con él.

viernes, 20 de marzo de 2015

Cayendo en picado


domingo, 8 de marzo de 2015

La senda del olvido

Cuando eres apartado de la Fragua de Vulcano y ves prácticamente imposible terminar la Gran Obra y conseguir la Piedra Filosofal, te hundes en la oscuridad, donde no consigues la paz, ni la esperanza. Te engulle una vorágine de acontecimientos kármicos que te arrastran al fin. Puedo dejarme llevar o descubrir dentro del caos, una nueva fórmula mientras tenga suficiente materia.

Y, me encuentro conmigo mismo. Me miro al espejo y veo la imagen de la decrepitud, veo a un ser que no reconozco ya. Alguien a quien se le terminaron las oportunidades, a quien ya tiene desde hace tiempo cerradas las puertas del jardin de las Hespérides. Un ser que ha de conformarse, a partir de ahora, con su propia y única compañia. Seguir por la senda de la indiferencia y el olvido hasta que entregue mi cuerpo a la tierra.

Mientras tanto, la angustia se aferra a mi garganta y me va asfixiando lenta e irremediablemente. Poco a poco voy perdiendo las fuerzas y las ganas de sobrevivir una vez más. Por lo menos, puedo decir que lo intenté en varias ocasiones. Me quise creer que el esfuerzo no era en vano y con eso fuí hacia adelante hasta llegar a este punto de inflexión y conclusión. Se agotó la última gota de esperanza y como todo lo que comienza, termina.